Han sido casi siete años liderando #Navanor. Siete años en los que he crecido, tanto como persona, como profesional.

El sector del transporte y la logística es uno de los más intensos, sino el que más, de todos los que he tenido la suerte de conocer. Todas las acciones son inmediatas y con repercusiones importantes, si no se gestionan con premura y adecuadamente. Bueno, todo menos los plazos de cobro, en ese sentido las prisas son relativas 😉

Es un sector muy competitivo, donde se rompen los binomios económicos establecidos. Es decir, yo siempre había entendido que el riesgo y la rentabilidad caminaban de la mano. Sin embargo, este sector es de los que más riesgo tienen y la rentabilidad es paupérrima.

Trabajar en este sector no es sencillo y las alegrías no son demasiadas, esto marca el carácter de las personas que forman parte de él. La mayoría destacan por su fortaleza, por su determinación y por su orientación práctica. De hecho, es uno de los elementos que más me ha sorprendido y que más me ha aportado.

En mi caso, llegando al sector en las condiciones que llegué y con un gran desconocimiento del mismo, si no hubiera sido por el excelente equipo de #Navanor, mi misión habría sido imposible. Desde aquí quiero darles las gracias a todos por hacerme el camino más sencillo, quiero agradecerles especialmente su dedicación, su paciencia, su cariño y su apoyo incondicional, me han hecho sentir una más desde el primer día.

También quiero dar las gracias a nuestros clientes, que son los que han hecho posible que sigamos adelante. A pesar de haber atravesado momentos complicados, siempre hemos contado con su apoyo y comprensión y hemos sido capaces de dibujar escenarios que han potenciado nuestra relación.

Gracias también a toda la red de stakeholders que nos ha acompañado, en especial a nuestros proveedores y nuestros prescriptores. Entre todos habéis hecho posible esta etapa.

No me quiero despedir sin resaltar tres de mis múltiples aprendizajes, esos que considero más relevantes y que llevo en mi mochila:

  • Todo pasa, cada día es diferente y ofrece nuevas oportunidades. En nuestra mano está aprovecharlas.
  • Recogemos lo que sembramos, si facilitamos a nuestro entorno, él nos lo devuelve con creces.
  • Lleva puesta una sonrisa, consigue abrir puertas que parecían imposibles.

Una vez más, GRACIAS de todo corazón, sin la ayuda de todos y cada uno de vosotros no habría sido posible esta etapa tan bonita, os llevo conmigo. Nos vemos en el camino.