Es una de mis frases favoritas. Quizá un poco atrevida, quizá disruptiva, pero sobre todo retadora. La forma de que tengo de responder en la gestión empresarial y en la vida en general.

Siempre, dejando constancia de que somos capaces de crecer cada día, de evolucionar, adaptarnos y, como no, en la medida de lo posible, de anticiparnos. Construyendo el futuro y siendo pioneros 😉

Hace unos días vi una estadística demoledora. En el último siglo, la vida media de las compañías líderes se ha reducido dramáticamente, siempre y cuando éstas no hayan sabido evolucionar. Pasando de liderar el mercado durante más de 10 años consecutivos en los años 50, a no llegar a 1 año de liderazgo, en la actualidad.

A la vista de estas estadísticas, podemos concluir que una de las claves principales para garantizar la sostenibilidad de una empresa en el tiempo es su capacidad de evolucionar.

Para ello, es imprescindible estar muy pendiente de los cambios que suceden en el entorno, de las nuevas tendencias y de las necesidades de nuestros clientes. Cuanta más información de esta índole manejemos, mayores serán nuestras posibilidades de éxito. Siempre y cuando, hagamos una INTERPRETACIÓN correcta de la misma.

De hecho, la interpretación que se haga es determinante para garantizar su éxito. Son muchos los estudios realizados por diferentes Entidades de prestigio, que reiteran que las empresas que cuentan con equipos diversos (genero, edad, cultura, discapacidad). Además de ser mucho más plurales, o justamente por ello, interpretan mucho mejor las señales den entorno, contemplan aspectos que dan lugar a planteamientos disruptivos.

Os pongo un ejemplo, simplemente para fijar la hora de un evento de empresa, la perspectiva de los hombres y de las mujeres es diferente. A la hora de fijar el lugar, la perspectiva de personas con discapacidad muestra realidades distintas. Y si hablamos de usabilidad en tecnología la visión de personas de diferentes edades no tiene parangón.

Por tanto, de cara a maximizar el éxito de nuestro evento, debemos valorar el perfil de las personas que van a asistir, con el fin de definir el evento de la manera que más se adapte a sus posibilidades.

Un equipo diverso, es un equipo mucho más rico, donde se mejora la competitividad de la empresa, mientras se potencian actitudes y comportamientos que se están convirtiendo en esenciales en las organizaciones actuales, como por ejemplo la empatía. La empatía nos permite entender las diferentes posiciones del equipo y facilita los debates de forma constructiva.

Poco a poco, el concepto de diversidad va calando en las empresas. Pero esta respuesta se debe más al impulso legislativo, que a al convencimiento real de las empresas. Sin embargo, a lo largo de mi experiencia profesional, puedo afirmar, que aquellas empresas que se han atrevido a mezclar equipos, hacerlos diversos, son además de más competitivas mucho más divertidas.

Con estas reflexiones, me gustaría animarte a potenciar la diversidad en tu empresa y construir equipos diversos y mejorar con ello tu competitividad y las soft-skills generales de tu empresa.