Que importante es el alimento 😉 En el caso de las plantas, sin agua y sin luz se mueren. En el caso de los animales, sin comida y bebida también. Incluso los objetos inanimados necesitan un combustible para cumplir con su función, pensemos en un coche o en cualquier máquina.

Las personas, como no podía ser de otra manera, somos más complicadas, porque necesitamos bebida y comida para mantenernos vivos, desde un punto de vista fisiológico. Pero, nuestro alimento vital es de índole emocional.

Para sentirnos realmente vivos, tenemos que tener un propósito, un anhelo, una meta, algo que nos estimule, que nos llene, que nos haga sentir que merece la pena nuestro esfuerzo, nuestra dedicación y nuestro compromiso con esa hazaña.

Algo que, cada mañana al levantarnos, venga a nuestra mente e ilumine nuestra cara con una gran sonrisa. Algo que nos ayude a seguir, aún cuando la situación se complique. Algo, mucho más grande que nosotros mismos, que tenga impacto y que nos haga sentir bien.

Muchas veces ese ‘algo’ lo tenemos delante y no somos capaces de verlo. En ocasiones porque los árboles no nos dejan ver el bosque y en otras, porque simplemente estamos tan ocupados, que no tenemos tiempo de pensar un poco. Y, es en esos momentos cuando entramos en un bucle, en el que cada vez nos sentimos más pequeñitos y nos encerramos más en nosotros mismos, haciendo más grande la espiral destructiva.

El momento actual, es un momento idóneo para alimentar espirales destructivas, para dejarnos llevar por la inacción, el cansancio, el hartazgo ante una situación que dura ya más de un año. Sin embargo, en lugar de dejarnos arrastrar por esa tendencia, a mi me gustaría que le sacásemos chispas a estos momentos para reflexionar, para pensar en nuestros propósitos, para animarnos a la acción y para ayudarnos a salir del letargo en el que estamos inmersos.

El COVID ha venido para quedarse y debemos aprender a vivir con él, ha condicionado muchísimo nuestras vidas y nuestras libertades. Pero los únicos que tenemos el poder de dejarle condicionar nuestras ilusiones somos nosotros. ¡¡ No le dejemos !!

Lejos de amilanarnos, de dejarnos llevar por la incertidumbre, la inseguridad y el miedo al futuro. Demos un paso al frente, aprovechemos este momento de impasse para conocernos un poco más. Para ver aquello que realmente nos motiva y nos hace felices y busquemos ahí nuestras ilusiones y nuestras motivaciones. Reinventémonos y construyamos entre todos una Sociedad diferente y mejor. Si todos aportamos lo mejor que tenemos, no tengo ninguna duda que así será.